
Louis XIV proclamaba preferir esta dulzura exótica , intensa y fogosa, de elaboración compleja a la de su primo hermano, el Sauternes. Fue quien ló ensalzó como “vino de reyes y rey de los vinos” Se ve que a los nobles, la pourriture noble los excita. Muy popular en las cortes europeas, fue el preferido de Catalina La Grande,y de María Teresa de Austria.
Durante el período de la administración comunista de la posguerra la producción del Tocaj se dirigía fundamentalmente a países del área, sobre todo a Rusia donde también era el mimado de la Nomenklatura, a los burócratas soviéticos también les excitaba mucho mas la podredumbre noble que la proletaria.




