
Casi no existen fiestas de alcurnia en las una fuente de cristal no presida la mesa principal con su valioso contenido de pequeñas perlas negras. ¿Quién puede resistirse a ese sabor ligeramente salado y esa consistencia deliciosamente crujiente, que explota en nuestra boca como burbujas del más caro champagne?
Es que el caviar, que no es otra cosa que las huevas de esturión, se ha transformado en un objeto de deseo, difícil de conseguir debido a la pesca excesiva e ilegal. Tradicional de Rusia, el mejor es el del esturión que se pesca del Mar Caspio en Azerbayán, así como también el de Irán. Seguir leyendo »
Publicado por laescritora en Delicatessen el 5 Febrero, 2008











