
En la cata de vinos no sólo se utiliza el paladar para degustar, sino que el olfato y la vista. De ahí que el lugar ideal para hacer la cata debe ser bien iluminado, aireado, silencioso, carente de olores y a temperatura media. Las copas a usar por los catadores deben ser transparentes e incoloras, para apreciar su color y brillo
El orden en la cata es: vista, olfato y gusto. El vino debe estar a la temperatura adecuada.












