
Aunque tu paladar no lo pueda creer, Ánima Áurea lo ha vuelto a hacer. Con su inconfundible estilo para presentar productos exquisitos e innovadores, otra vez nos ha dejado con la boca abierta – literalmente – con un regalo para el paladar de sibaritas y buscadores de los mejores productos delicatessen: el Gelée de vino.
Elaborado artesanalmente, es el corolario de una cuidadosa búsqueda entre las bodegas andaluzas, que dio como resultado una selección de los mejores vinos dulces Pedro Ximénez, haciendo de estos la materia prima privilegiada con la cual elaborarlo.
Su sutil aroma frutado y delicado sabor nos recuerdan frutos silvestres, ciruelas y orejones, mientras que con su textura evoca el más fino caviar; en este caso, un caviar muy particular: con sabor a pasas.
Original como pocos, resulta el complemento ideal de delicias como el paté, foie, queso de cabra y curados, carnes a las brasas, así como glaseado de frutas y helados, o hasta sobre unas sencillas y crujientes tostadas o waffles: lo importantes es saborearlo a pleno.
Lo más sorprendente es que, aunque dulce, no contiene azúcar, lo que hace de este gelée una sana joya gastronómica apta para todos, aún diabéticos, demostrando así que los bocados más exquisitos no están solo al alcance de unos pocos.
Publicado por laescritora en Delicatessen el 29 Enero, 2008





























