
Para disfrutar de un buen vino , es absolutamente imprescindible contar con una buena copa. En este post te presentamos una serie de características a tener en cuenta.
El tipo de cristal, la forma, el tamaño o la comodidad en el manejo de la copa; todo está pensado para mejorar la percepción de los aromas, los colores y los matices de sabor. Para probar un vino hay que poner en funcionamiento los cinco sentidos, pero es fundamental contar con una buena copa, cuya forma influirá en el aroma y en el disfrute del vino.
Características imprescindibles:
- El cristal debe ser soplado y sin tallar, para que sea fino y transparente. Así permitirá apreciar el color del vino, su brillo y, en el caso de los espumosos, las burbujas.
- El diámetro de la boca debe ser inferior al de su parte más ancha, para orientar los aromas apropiadamente.
- El tamaño de la copa incide en los aromas mediante su mayor o menor aireación, difusión o concentración, y el diámetro y grosor del borde se diseñará para dirigir específicamente el líquido a la zona más adecuada del paladar y la lengua, dependiendo del tipo de vino.
- La copa debe ser alta y fina, para que pueda sujetarse con facilidad y siempre debe cogerse por la parte más fina o bien por la base para no ensuciar el cristal ni aumentar la temperatura del vino en contacto con las manos.
- Su capacidad debe ser superior a los 210 mililitros, y como máximo debe llenarse entre un cuarto y un tercio de su capacidad. Así, se podrá observar sin problemas el ribete del vino y agitar éste en la fase olfativa, sin peligro de que se derrame.
Publicado por Malbec en Gadgets domésticos el 27 Febrero, 2008





























