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Un vino naturalmente dulce al que se le añade un porcentaje de la solera del 1976 del generoso seco. Solamente se elabora en años en los que la Pansa Blanca y, a veces, la Garnatxa Blanca lo permiten. Se embotellan anualmente muy pocas botellas para garantizar la calidad, la excepcionalidad y el envejecimiento idóneo del vino.
Vino de color ámbar con reflejos anaranjados. La nariz es de intensidad media, en la que se pueden encontrar notas dulces, ahumadas, tostadas y de frutos secos, dejando una sensación muy elegante y fina. En boca es amable y presenta un equlibrio entre acidez y alcohol excepcional, recordando las notas de la crianza. Envía a Facebook / Envía a Twitter |
Publicado por Malbec en - Vinos, Denominación de Origen, Dulces, Enología el 26 Agosto, 2008





